
Ministros de la palabra
Los Lectores de la Palabra tienen el privilegio de proclamar las Sagradas Escrituras durante la celebración eucarística. Con voz clara y corazón dispuesto, hacen resonar la Palabra de Dios en la asamblea, siendo instrumentos para que el mensaje divino llegue a cada fiel.
Este ministerio requiere preparación, reverencia y amor por la Palabra, siendo un servicio fundamental en la liturgia que nos conecta con la voz misma de Dios.
Si te quieres unir puedes contactar a la secretaría.

Ministros de la comunión
Los Ministros Extraordinarios de la Eucaristía tienen el honor de distribuir el Cuerpo de Cristo durante la celebración de la Misa y llevar la comunión a los enfermos y personas que no pueden asistir al templo.
Con profundo respeto y devoción, estos ministros extienden la presencia eucarística de Jesús, siendo puente entre el altar y los fieles, especialmente aquellos que más necesitan el consuelo del Sacramento.
Si deseas unirte puedes contactar a la secretaria.

Ministerio musical
El Ministerio Musical eleva la oración de la comunidad a través del canto y la música. Con sus voces e instrumentos, embellecen la liturgia y ayudan a la asamblea a entrar en comunión más profunda con Dios.
La música sacra no es solo un adorno, sino una forma de oración que toca el corazón y dispone el alma para el encuentro con lo divino. Este ministerio requiere talento, pero sobre todo, un espíritu de servicio y alabanza.
Si tienes el don de la música y quieres unirte a este ministerio puedes contactar a Jorge Quesada.

Catequesis
Los catequistas son llamados a ser testigos vivos de la fe, acompañando a niños, jóvenes y adultos en su camino de encuentro con Cristo. A través de la enseñanza, el testimonio y el amor, transmiten las verdades de nuestra fe católica y preparan a los hermanos para recibir los sacramentos.
Este ministerio requiere dedicación, formación continua y un corazón pastoral que busca hacer discípulos y formar comunidad.
Si quieres unirte a este ministerio puedes contactar a la secretaría.

Pastoral Juvenil
- La Pastoral Juvenil es el corazón vibrante de nuestra comunidad, un espacio de encuentro, fe y acción dedicada a los jóvenes . Reconocemos y valoramos el potencial y la energía de la juventud como fuerza transformadora para la Iglesia y la sociedad. No somos solo el futuro; somos el presente activo de la fe.
- Nuestra Misión: Caminar Juntos Inspirados por el Evangelio, nuestra misión es acompañar a cada joven en su proceso de crecimiento humano y espiritual . Buscamos que descubran a Jesucristo como amigo y modelo de vida, y que respondan a su llamado a la santidad y al servicio. Queremos formar líderes cristianos comprometidos, capaces de discernir, amar y actuar con esperanza.
Si quieres unirte a este ministerio puedes contactar a Priscila Zeledón

Pastoral Social
¿Qué es la Pastoral Social? La Pastoral Social es el brazo de la Iglesia que materializa el Evangelio, haciendo tangible el amor de Dios a través del
servicio, la justicia y la promoción de la dignidad humana . No se trata solo de dar asistencia, sino de trabajar por estructuras justas y construir el Reino de Dios aquí y ahora.
¿Cómo Puedes Ser Parte del Cambio?
La Pastoral Social es una tarea de todos los bautizados. Tu participación es esencial para llevar esperanza a quienes más lo necesitan:
Oración y Reflexión: Ora por la justicia y la paz, y comprométete a vivir un estilo de vida solidario y sobrio.
Voluntariado Activo: Dedica tu tiempo y talentos en nuestros programas de servicio (clasificación de ayuda, tutorías, acompañamiento).
Formación: Participa en nuestros círculos de estudio sobre la DSI para entender y aplicar los principios de justicia.
Donaciones: Contribuye económicamente o con insumos para sostener nuestros proyectos de ayuda y desarrollo.
Más información https://iglesiasantisimatrinidad.com/pastoral-social/
¡Ven y Sirve!
Cada ministerio es una oportunidad para vivir nuestra fe de manera activa y comprometida. Si sientes el llamado a servir en alguno de estos ministerios, te invitamos a acercarte a nuestra parroquia.
Todos somos necesarios en la construcción del Reino de Dios. Tu don, tu tiempo y tu amor pueden transformar la vida de nuestra comunidad.

